201309.11
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Un banco deberá indemnizar a una clienta por una salidera

Para los jueces, la mujer quedó expuesta por una “conducta negligente” de los empleados.

Era una operación bancaria de rutina, pero resultó dramática. El 13 de febrero de 2008 una mujer fue a la sucursal Florida del banco HSBC a cambiar y depositar 13.400 dólares para cancelar la compra de un auto. Aunque le hicieron mostrar los billetes al llegar a la caja de atención al público, la clienta fue derivada a otra sucursal por un problema burocrático. Todo terminó en pesadilla porque al salir del banco junto con un amigo –que había ido a acompañarla– fue atacada por motochorros que le robaron todo su dinero.
La mujer sintió que el banco no la había protegido, hizo el reclamo en la Justicia y ahora la Sala F de la Cámara de Apelaciones en lo Comercial de Capital le dio la razón: en un fallo que se conoció ayer, condenó al HSBC a pagar 40.000 pesos más intereses a la mujer.
Los jueces Juan Manuel Ojea Quintana, Rafael Barreiro y Alejandra Tévez consideraron que “el banco incurrió en incumplimiento contractual al violar su deber de seguridad, pues omitió realizar la operación pretendida por su cliente. De no haber sido ello así –esto es, de haber efectuado la compra de dólares y posterior depósito– no habría (la víctima) padecido el robo de su dinero”, remarcaron los jueces, que además sostuvieron que “es un hecho público y notorio la inseguridad que impera en el país”, según la agencia DyN.
En su voto, la jueza Tévez incluso destacó “las innumerables salideras bancarias en las que los delincuentes individualizan a las víctimas dentro del banco ” y agregó que “no pudo desconocer HSBC el riesgo que asumía al no recibir el dinero que intentaba la actora depositar”.
Según contó la demandante, ella le explicó a una cajera la operación que quería hacer y la joven le pidió que le exhibiera el dinero. Pero minutos después, ésta le informó que no podía materializar la transacción pues no la consideraba clienta del HSBC: la mujer era clienta de la Banca Nazionale del Lavoro (BNL), entidad que había sido absorbida por el HSBC en 2007, pero a la cual en 2008 el sistema informático del banco aún no reconocía.
Aquel día, la mujer protestó y logró que llamaran al gerente de la sucursal. Pero tanto la cajera como su superior le dijeron que ella no figuraba entre los clientes, por lo que lo único que podían ofrecerle era comprarle a cada uno (a ella y a su amigo) cinco mil dólares, a lo que se negaron.
Entonces les indicaron que debían ir hasta a la sucursal situada en Olaguer y Feliú, ex sede de la BNL, para que allí los orientaran. Tras estacionar su auto y en momentos en que se dirigía a ese banco en compañía de su amigo, la mujer fue interceptada por dos motochorros. Uno de ellos le gritó: “¡Dame la del banco, dale, dale!”.
La víctima entregó el dinero. Luego realizó la denuncia del robo responsabilizando al banco. La clienta también demandó al gerente de la sucursal Florida, pero los jueces no fallaron contra él.
Respecto del banco, en cambio, los camaristas dijeron que la mujer intentó concretar la operación el 13 de febrero de 2008 y que la fusión por absorción de las entidades bancarias comenzó a surtir efecto el 2 de marzo de 2007. Por eso consideraron que había sido una “conducta negligente” de la entidad, que “omitió arbitrar las medidas necesarias para homogeneizar ambas bases de datos en un tiempo razonable”.
Clarín consultó ayer al área de relaciones institucionales del banco HSBC. A última hora, allí informaron que “la política del banco en cuestiones legales es no hacer comentarios”.

Fuente: texto publicado en Clarín (11/9/2013)