201310.15
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La Corte hoy pone fecha al fallo sobre la ley de audiovisuales

Gobierno lo quiere cuanto antes, pero busca votos para sentencia equilibrada.

Por: Milton Merlo

Será una semana de negociaciones arduas en la Corte Suprema de Justicia de cara a la definición de la causa por la ley de medios que el Gobierno vive como “la madre de todas las batallas”. Los secretarios letrados del tribunal trabajan contra reloj en los borradores finales mientras Ricardo Lorenzetti se sumerge en la tarea de alinear los planetas de cara al acuerdo que los ministros celebrarán hoy (estarán todos presentes) . La aritmética es cruel con el justice a quien hasta el momento no logra la mayoría necesaria para un final que se anticipa como dividido. En la letra fina prácticamente todos los ministros tienen su propia resolución por separado.
Los abogados del oficialismo están expectantes. El pasado viernes iniciaron un sigiloso raid por el cuarto piso del Palacio de Tribunales en busca de señales e interpretaciones de todo tipo. Se llevaron un dato que hicieron lo posible por leer como indicio: la Corte, por unanimidad, rubricó la semana pasada un fallo favorable a YPF en un pleito protagonizado entre la petrolera y la provincia de Mendoza por un reclamo impositivo. Triunfos menores pero que aportan materia de conjeturas mientras el tribunal opera con el mayor de los hermetismos.
El puzzle que imaginan estos letrados es similar a las percepciones que aparecieron en la Corte la semana pasada: Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco a favor de un fallo equilibrado y con términos más livianos que el de la Cámara Federal en lo Civil y Comercial (postura a la que se sumaría Enrique Petracchi), Eugenio Zaffaroni en sintonía absoluta con el dictamen de Alejandra Gils Carbó (muy crítico para con los camaristas) y Carmen Argibay, Juan Carlos Maqueda y Fayt por una confirmación más contundente del fallo de Cámara.
Ninguna postura reunía, al menos hasta anoche, los cuatro votos necesarios. Además se suma el factor del timming. Los tres últimos preferirían postergar la definición hasta después de octubre aunque también es cierto que éstos no han recibido los llamados insistentes del secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini, a cuya táctica ni siquiera la salud presidencial habría puesto freno.
Su intervención en el curso de los acontecimientos es a todo o nada: “un fallo hibrido no nos sirve de nada”, le dijo a uno de los ministros la semana pasada. El mensaje poco tiene que ver con la filosofía que Lorenzetti le imprime a la Corte según la cual “estar en el medio siempre es lo más valorable ya que en los extremos abundan las verdades parciales”.
La definición de Petracchi al momento de las firmas será una de las más esperadas: líder indiscutido de un clan de abogados prominentes, en las tertulias que suelen organizar se ha mostrado particularmente ácido respecto de las iniciativas judiciales del Gobierno.
Argibay, por su parte, avisó el jueves que no cree llegar en condiciones de expedirse el día de hoy sobre la ley. La jueza no encuentra sentido en emitir el fallo en el actual contexto, con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina y con una administración convulsionada por la salud de Cristina de Kirchner.
Ideas que la jueza ya ha vertido en los almuerzos que suele animar los días miércoles en un restorán céntrico de estilo vasco.
Tanto los abogados del Gobierno como los del monopolio Clarín especulan sobre las correcciones que habrá respecto al fallo que firmaron Francisco de las Carreras, Ricardo Guarinoni y María Susana Najurieta, salomónico en la prosa y favorable a la empresa en lo fáctico. Por cierto, Najurieta ya tiene las adhesiones necesarias para presidir, en 2014, la Cámara que se ha transformado en el terreno más letal de la Justicia federal para las aspiraciones del kirchnerismo. Para tener en cuenta.
La letra fina del fallo, esa que por estas horas involucra a los principales secretarios del tribunal, encuentra largos debates respecto de las licencias de radio y TV y los plazos de desinversión. El primer tema es espinoso en el sentido de conocer si la Corte le reconocerá a Clarín sus licencias existentes y la inversión que realizó respecto de las mismas (algunas rigen hasta 2024). Asuntos de derecho privado muy presentes en la jurisprudencia de la Corte. Esos textos no son una buena noticia para el oficialismo y al mismo tiempo le marcan límites muy precisos a los acuerdos que puedan alcanzar los ministros.
Los tiempos para una eventual desinversión también constituyen una de las complicaciones más presentes en el debate a nivel procesal. “Ni el juez de primera instancia, ni los camaristas ni tampoco las partes tienen una idea coherente de lo que establece la norma, para todos el reloj corre desde un ángulo distinto”, deslizó uno de los ministros.
La Corte ahora tiene la oportunidad de expresarse sobre estos asuntos en un acuerdo que tendrá asistencia perfecta: Zaffaroni estaba de viaje pero llegó anoche, con la certeza de arribar para el cierre de una pelea que podría dominar el tramo final de la campaña.

Fuente: texto publicado por Ámbito Financiero (15/10/2013)