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Con un fallo salomónico, La Haya puso fin a la disputa entre Chile y Perú

La Corte le otorgó a Lima buena parte del territorio marítimo reclamado, pero reservó para Santiago la zona pesquera más rica; los gobiernos respetaron el fallo

2014-01-29 LaNaciónLA HAYA.- El histórico diferendo marítimo entre Chile y Perú se cerró ayer con un salomónico fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), que dejó a los peruanos con la satisfacción de ver parcialmente satisfecha su pretensión de aumentar su soberanía marítima. Pero, a la vez, el dictamen, que traza una nueva frontera entre ambos países, dejó en manos chilenas una amplia y rica zona pesquera.

La demarcación trazada por el tribunal de La Haya pone fin a décadas de discusiones y a seis años de litigio sobre una de las zonas marítimas más ricas del mundo. El fallo concede a Perú más territorio marítimo del que tenía hasta ahora (unos 22.000 kilómetros cuadrados), pero respeta la postura chilena de trazar la línea divisoria a partir del denominado Hito 1, que se extiende en paralelo desde la frontera terrestre. Aunque en lugar de 200 millas, como hasta ahora, sólo se prolongará 80. A partir de ahí, se fija una línea equidistante entre ambos países “en dirección oeste-sur” hasta alcanzar las 200 millas medidas desde la costa chilena.

La introducción de la línea equidistante confiere a Perú una parte del territorio marítimo perteneciente en la actualidad a Chile, pero no la totalidad de los 38.000 kilómetros cuadrados de aguas reclamados. La sentencia no especifica las coordenadas precisas de la nueva frontera. “La Corte espera que sean determinadas [por Santiago y Lima] con espíritu y buena voluntad vecinal”, dijo Peter Tomka, presidente de la Corte.

Tanto Chile como Perú se apresuraron a decir que respetarán el fallo de la Corte, que es inapelable.

En una declaración en el Palacio de La Moneda, el presidente saliente chileno, Sebastián Piñera, lamentó el fallo de la CIJ y dijo que su gobierno “discrepa profundamente de la decisión de la Corte”.

“Es importante destacar -declaró Piñera- que la casi totalidad de la pesca se produce al este de la milla 60; en consecuencia, el fallo confirma que Chile conserva la casi totalidad de sus derechos de pesca (…) y resguarda íntegramente la proyección marítima de Arica.”

Desde Lima, el presidente Ollanta Humala se felicitó por “la solución de paz” establecida en La Haya. “Es un motivo de satisfacción que la Corte haya reconocido la validez de la posición peruana; se ha procedido al establecimiento de un límite que reconoce un espacio del 70% de la demanda peruana”, dijo Humala.

Piñera y Humala se comunicaron ayer para acordar los próximos pasos a seguir con las nuevas delimitaciones marcadas en La Haya. El mandatario chileno también habló ayer con la presidenta electa, Michelle Bachelet, que asumirá en marzo y deberá llevar a la práctica los acuerdos. “Es una pérdida dolorosa para Chile”, dijo la próxima presidenta del país. “Analizaremos la decisión a fin de ver sus alcances y trabajaremos para que la sentencia sea gradual y concertada entre Chile y Perú; esperamos que Perú aplique este fallo conforme al derecho del mar”, señaló.

La demanda ante La Haya fue presentada por el entonces presidente peruano Alan García en 2008. Según Lima, la frontera estaba mal trazada. Chile, por su parte, defendió que el límite fronterizo quedó fijado y acordado por ambos países en la Declaración de Santiago de 1952.

La zona en disputa abarca 38.000 kilómetros cuadrados de mar en una zona que se extiende hasta el límite de la plataforma continental de cada país. Se trata de una de las zonas pesqueras más ricas del mundo, que aporta unos 200 millones de dólares anuales. La principal especie que se captura en esas aguas es la anchoveta, un tipo de anchoa utilizada para fabricar harina de pescado, que sirve de alimento de otras especies y para producir fertilizantes. Perú y Chile son los dos principales exportadores del mundo de harina de pescado.

El desenlace del litigio marítimo fue recibido con decepción entre los pescadores chilenos de la ciudad fronteriza de Arica, para quienes la decisión de la Corte perjudica sus intereses. “No es menor lo que hemos perdido, pero no es lo que realmente pensábamos que íbamos a perder”, dijo Sergio Guerrero, presidente del Sindicato de Pescadores Artesanales de Arica. Según Guerrero, la mayor parte de la pesca de anchoveta no se verá afectada por la nueva delimitación, aunque los pescadores chilenos deberán renunciar a otras especies, como la palometa o el bacalao, que se capturan a entre 60 y 150 millas de la costa. Varios centenares de personas se manifestaron por las calles de la ciudad para expresar su descontento ante la resolución del conflicto. Al otro lado de la frontera, en Tacna, los vecinos celebraron el fallo al grito de “¡Viva Perú!”. Aunque no todo era alegría. Algunas asociaciones de pescadores se mostraron decepcionadas por no haber logrado una mayor jurisdicción marítima .

Con la disputa marítima, los viejos rencores habían aflorado en Perú. En la denominada Guerra del Pacífico (1879-1883) contra Chile (en la que también participó Bolivia), el país perdió varias provincias. Tras la derrota, Perú se quedó sin la extensión de mar que hoy reclama, mientras que Bolivia perdió su salida al mar.

La Paz siguió ayer con mucha atención el fallo de La Haya. El gobierno de Evo Morales demandó en abril pasado a Chile ante la CIJ para obligarlo a negociar una salida al mar, tras haber perdido 400 kilómetros de costa en la guerra de 1879.

La opinión de los medios locales

El Mercurio (Chile)
Una decisión con incoherencias

SANTIAGO, Chile (GDA).- Una larga expectativa, a la que Chile nunca debió ser sometido, concluyó ayer con el fallo vinculante de la Corte de La Haya. El reconocimiento del paralelo que atraviesa el Hito 1 confirma la posición de Chile en cuanto a que la frontera con Perú estaba delimitada por tratados internacionales. Asimismo, reconoce la histórica proyección de las costas de Arica y de más al Sur, y resguarda derechos esenciales soberanos del mar territorial y económicos.

A la vez, la Corte modifica el límite de 200 millas que deriva de los acuerdos vigentes, fijando uno nuevo, a partir de las 80 millas, como resultado de reducir la anterior extensión del paralelo. Esta decisión, incoherente con el reconocimiento del límite aplicable a las primeras 80 millas, carece del debido sustento legal y permite a Perú expandir su zona económica exclusiva a expensas de Chile y del Alta Mar que pertenece a la comunidad internacional. El voto desconoce la historia y la realidad, y no considera el Tratado de 1952, ni los acuerdos contenidos en las minutas de la comisión jurídica que preparó la Declaración de 1952. La complejidad de la sentencia deja abiertos espacios para la precisa demarcación de la línea divisoria entre las zonas económicas exclusivas. Tales dificultades provocarán retrasos y podrían causar controversias en la ejecución del fallo.

Chile debe extraer numerosas lecciones de lo ocurrido. Es evidente que en la actualidad este tipo de controversias internacionales no significan únicamente un contencioso jurídico diplomático. Además, revisten un carácter más amplio que se ventila e influye por canales comunicacionales, y aun por presiones cuyo relativo ascendiente se llega a percibir en tribunales que deberían fallar exclusivamente en derecho.

El Comercio (Perú)
Para Perú, un saldo sumamente positivo

LIMA (GDA).- Ayer fue un día histórico que le dejó a Perú un saldo sumamente positivo. Para comenzar, luego de casi 200 años, nuestro país tiene, finalmente, sus fronteras definidas. Terminaron los días de las controversias territoriales que se convertían en obstáculos para la integración y el crecimiento conjunto con nuestros vecinos.

Por otro lado, una razón más para alegrarse es que se puso punto final a la última excusa para la discordia que podíamos tener con Chile. Una nación a la que, de hecho, cada año nos acercamos más y con la que, después del cumplimiento del fallo, será aun más fácil seguir hermanándose.

El pronunciamiento de La Haya supone una importante ganancia en términos geográficos para Perú. Nos reconoció más de 50.000 kilómetros cuadrados de territorio marítimo que antes, en la práctica, no teníamos. Y, si bien hay que ser objetivos y reconocer que la zona que tiene los mayores recursos pesqueros quedó en el dominio chileno, el nuevo espacio marítimo peruano tiene potencial económico a explorar.

Además, los gobiernos de Perú y Chile demostraron que son capaces de resolver sus diferencias de manera madura.

En el caso de Perú, debe reconocerse que la política de la delimitación marítima con Chile fue manejada como asunto de Estado por tres gobiernos sucesivos, lo cual prueba su notable voluntad de hacer las cosas seriamente.

¿Hacia qué tipo de futuro común deberíamos mirar ahora? Sin duda alguna, hacia uno de profunda integración con Chile. Integración que, en efecto, ya empezó y que el fin de nuestras disputas territoriales sólo debería acelerar. Los peruanos y los chilenos no tenemos más excusas para tomar distancia entre nosotros. Ya no hay nada que nos deba separar..
Agencias AP, AFP, EFE y Reuters

Del editor: por qué es importante. No hubo arengas nacionalistas ni provocaciones; Chile y Perú saben que tienen mucho que perder si no caminan juntos.

Fuente: texto y foto publicados por La Nación (28/01/2014)