201408.28
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Es ley por amplia mayoría la nueva moratoria previsional

La Cámara de Diputados sancionó con 202 votos el proyecto del Ejecutivo para que autónomos y monotributistas puedan regularizar aportes. La oposición criticó duramente la iniciativa y la tildó de “parche”, pero adhirió al objetivo de inclusión social que plantea.

parlamentarioDe manera unánime y en la que será quizás la última votación consensuada del año, la Cámara de Diputados convirtió en ley este miércoles la nueva moratoria previsional para que autónomos y monotributistas puedan regularizar aportes.

El proyecto del Poder Ejecutivo, defendido en el Congreso por el titular de la Anses, Diego Bossio, obtuvo 202 votos a favor y fue debatido a lo largo de casi ocho horas. Ningún diputado votó en contra y apenas cuatro se abstuvieron: Martín Lousteau, Carla Carrizo (Suma+UNEN), Fernando Sánchez y Pablo Javkin (CC-ARI).

Si bien la oposición sentó duras críticas a la iniciativa, a la que consideró un “parche” sobre el sistema previsional, decidió acompañar la votación en general por su fin “loable”.

Los bloques opositores reclamaron una reforma “integral” sobre el tema y también la “universalización” efectiva de la cobertura, además de cuestionar la facultad “discrecional” que tendrían funcionarios del Ejecutivo para determinar a quién conceder el beneficio.

La discusión

Al abrir el debate, el presidente de la Comisión de Previsión y Seguridad Social, Juan Carlos Díaz Roig (FpV), destacó que la nueva moratoria previsional es “un acto de reparación histórica con nuestros adultos mayores”.

El miembro informante del oficialismo remarcó que la ley promovida por el Poder Ejecutivo “implica el acceso del cien por ciento de los adultos mayores al beneficio del sistema previsional”.

“El sistema previsional argentino es, lejos, el mejor de América Latina, porque tenemos la mejor mínima, la mejor media, el mejor sistema de movilidad y la mayor cobertura”, enfatizó Díaz Roig.

También resaltó las bondades de la ley Carlos Heller (Nuevo Encuentro), quien sostuvo que la moratoria tendrá “un impacto positivo para la economía al dinamizar la demanda, y por lo tanto la producción y el empleo”.

El diputado aliado al oficialismo aseguró que la norma no desfinanciará el sistema previsional porque se ajusta la cuota por el mismo coeficiente que se ajusta la movilidad jubilatoria.

En la vereda de enfrente, el radical Eduardo Santín –el más crítico de la iniciativa- negó que se tienda a “universalizar” el sistema y también criticó que la ley tenga fecha de corte en diciembre de 2003.

El legislador advirtió que el Gobierno “ahora inventa una moratoria para que el propio Estado les pague los aportes (a los adultos mayores) para mantener el concepto de que se jubilaron haciendo aportes”, y opinó que “eso hace perverso el sistema”.

Por su parte, Martín Lousteau (Suma+UNEN) sostuvo que, si bien la ley de moratoria tiene un fin “loable”, el sistema previsional “es 150 veces más generoso con aquel que no hizo sus aportes que con quien hizo sus aportes regularmente”.

El diputado consideró que la moratoria es “un parche que va a generar otros problemas a futuro”. “El sistema tarde o temprano va a tener inconvenientes de solvencia y otra vez vamos a defraudar a los jubilados”, auguró.

Por el Frente Renovador, Mirta Tundis pidió “trabajar en una reforma previsional en serio” y advirtió que “los 300 o 400 pesos de aumento” no reflejan “el costo de la canasta básica de un jubilado”, que necesita “entre 5.500 y 6.000 pesos para vivir dignamente”.

La socialista Alicia Ciciliani centró sus críticas en un artículo de la flamante ley que le daría una facultad discrecional a la Anses para evaluar quiénes podrán acceder a este beneficio.

Se trata del artículo 3, que establece que el organismo, “en forma previa a determinar el derecho a una prestación previsional, realizará evaluaciones patrimoniales o socioeconómicas sobre la base de criterios objetivos que determine la reglamentación, a fin de asegurar el acceso al régimen de las personas que presenten mayor vulnerabilidad”.

En el mismo sentido se expresó el macrista Federico Sturzenegger: “No estamos de acuerdo con la discrecionalidad que se le da a los funcionarios para determinar quién puede participar de la moratoria y quién no, porque ella puede dar lugar a que los potenciales beneficiarios sean manipulados al amparo de estas atribuciones”, explicó.

La nueva moratoria

El proyecto de moratoria, que consta de 13 artículos, implementa la segunda etapa del Plan de Inclusión Previsional, dándole continuidad a la moratoria impulsada por el expresidente Néstor Kirchner en 2005.

La norma está destinada a los autónomos y monotributistas que, habiendo cumplido la edad jubilatoria -o cumpliéndola en los dos años de vigencia de esta norma-, tengan que regularizar aportes hasta diciembre del año 2003, ya que el plan anterior regía hasta 1993.

Según explicó la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, esta nueva moratoria permitirá “la universalización” del sistema y beneficiará a más de 470 mil personas que hoy están afuera por no contar con los 30 años de aportes.

El proyecto precisa que la última moratoria incluyó a “2.701.933 adultos mayores” y que “elevó un 30 por ciento la tasa de cobertura previsional en pocos años”, pasando del 63,6 por ciento en 2002 al 93,8 por ciento en 2013.

Asimismo, establece que “el plan de pagos es abonable hasta en 60 cuotas, que se actualizarán por movilidad jubilatoria con el fin de mantener el porcentaje de pago mensual con relación al haber mensual evitar el desfinanciamiento”.

La prestación, a su vez, es incompatible con “una prestación previsional contributiva de cualquier nivel de gobierno o pensión no contributiva o plan social, salvo que se trate de una prestación previsional mínima”.

Fuente: texto y foto publicados por Parlamentario.com (27/08/2014)