201406.11
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Fijan topes a las tasas de los créditos personales para presionarlas a la baja

La medida, reclamada por Economía, fue anunciada ayer por el BCRA; en principio haría caer de 4 a 7 puntos el costo de los préstamos personales y prendarios

LaNacionDos años después de haber obtenido potestad para fijar precios del mercado, tras la última reforma a su Carta Orgánica, el Banco Central (BCRA) concretó ayer la segunda regulación de las tasas con que se maneja el sistema financiero -la primera con incidencia sobre el costo que pagan los individuos- diseñada para provocar una baja de 4 a 7 puntos porcentuales en los intereses que cobran los bancos.

La entidad que comanda Juan Carlos Fábrega decidió tomar la tasa de corte que les paga a bancos e inversores por colocarles una Letra a 90 días, ubicada actualmente en el 26,8% anual, como un precio de referencia a partir del cual deberán acomodarse y aplicarle a ese valor un multiplicador, que va de 1,25 a 2, al resto de las tasas que los bancos cobran por financiar a individuos, a excepción de las que se aplican a créditos hipotecarios.

Esto, en definitiva, los obliga a moverse de ahora en más en un rango de tasas que va de 38,9 a 48,3% nominal anual para los préstamos personales (hoy fluctuaban de 47 a 111% anual) y de 33,5 a 37,5% anual para aquellos concedidos contra la cesión de una garantía prendaria (que actualmente van de 38 a 72 por ciento).

La norma crea dos niveles de riesgo y tasas para el sistema: uno para bancos grandes -son unos 35- y otro para los más chicos y especializados.

A su vez, provoca un “efecto carambola” que empuja también a la baja el interés que cobran por financiar consumos pagados con tarjetas. Ocurre que la tasa que los bancos facturan por este tipo de financiaciones ya esta regulada por la ley 25.065, de tarjetas de crédito, que les fija un límite nunca superior al 25% del interés que cobran por los préstamos personales. Y como la nueva regulación baja este piso, también tira a la baja el costo de la financiación con tarjeta.

La medida apunta a desinflar las tasas de interés, que pegaron un fuerte salto por el ajuste monetario que ensayó a principios de año el propio BCRA para frenar la corrida cambiaria, cuando elevó de 16 a 30% promedio las tasas que paga por retirar pesos del mercado y redujo a la mitad (de 40 a 20%) el ritmo de emisión monetaria, en un intento por devolverles atractivo a las colocaciones en pesos.

Y se inscribe en los esfuerzos oficiales por reimpulsar el consumo por la vía del crédito (ante la evidente pérdida de poder adquisitivo que produce el hecho de que se pactan ajustes salariales por debajo de la inflación), para tratar de rescatar a la economía de la recesión.

No en vano esta medida era insistentemente reclamada desde el Ministerio de Economía y la propia Presidencia de la Nación. “Es hora de que el BCRA regule adecuadamente las tasas de interés para evitar ganancias usurarias que afectan el poder adquisitivo del consumidor”, exclamó ayer el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en su ya tradicional contacto matutino con la prensa.

“Sepan que el Estado va a intervenir para regular adecuadamente esta cuestión”, anticipó, ocho horas antes de que el Banco Central convocara a la prensa para explicar un paquete que incluyó otras tres medidas.

Más medidas

Además de avanzar en la regulación de las tasas que se cobran por los créditos, el BCRA estableció nuevas reglas sobre comisiones y cargos que se cobran por productos y servicios financieros básicos (los bancos deberán pedirle autorización para aumentar esas comisiones, mientras hasta ahora sólo estaban obligados a informarlas), modificó el criterio de cálculo del costo financiero total y creó un registro en el que, durante los próximos 90 días, deberán inscribirse todos los proveedores no financieros de crédito, es decir, el amplio espectro de mutuales y cooperativas que hoy se mueven fuera del alcance del poder de policía del BCRA.

Vencido ese plazo, quienes no se blanqueen no podrán seguir descargando las carteras de crédito que originen en bancos, como lo hacen habitualmente hoy para recuperar liquidez y seguir en el negocio. “Lo que buscamos con estas normas es que más gente llegue al crédito y en mejores condiciones”, dijeron en el BCRA al justificar las medidas.

Las tasas que busca imponer el Central

  • Créditos personales
    La fórmula que aplicará el BCRA colocará las tasas que se cobran en este segmento en un rango de 38,9 a 48,3% anual (frente a 47/111%)
  • Créditos prendarios
    En este rubro, el costo de los préstamos debería oscilar entre 33,5 y 37,5% anual (ahora se cobra entre 38 y 72%)
  • Primera regulación
    El BCRA ya había promovido una línea de créditos a empresas a la que los bancos debían destinar al menos el 5% de su cartera de depósitos privados, con una tasa techo de 17,5%

Fuente: texto y foto publicados por La Nación (11/06/2014)